El término MEDICINA INTERNA tiene un significado confuso para el público general, incluidos los pacientes.
La Medicina Interna es una especialidad médica que se dedica a la atención integral del adulto enfermo, enfocada al diagnóstico y tratamiento no quirúrgico de las enfermedades que afectan a sus órganos y sistemas internos, ya su prevención.
Esta definición resalta dos características fundamentales:
1° Separa el campo de acción del internista de las demás especialidades clínicas básicas originales: cirugía, obstetricia-ginecología y pediatría.
2° Explicita que la atención del enfermo es integral, lo que distingue la acción del internista de aquellos que ejercen las subespecialidades o especialidades derivadas de la Medicina Interna.
El subespecialista tiende a concentrarse en solucionar un problema referente a su subespecialidad y deriva al paciente a otros médicos para resolver problemas clínicos que considere ajenos a su área de experiencia.
En cambio, el internista atiende integralmente al paciente y solicita la ayuda de otros especialistas cuando algún problema clínico alcanza una complejidad diagnóstica o terapéutica que hagan razonable contar con su mayor experiencia, o requiera una tecnología de su dominio.
Sabemos que conoce al internista de referencia del centro… pero ¿conocía exactamente cuál es la función y propósito de esta especialidad médica?